lunes, 26 de noviembre de 2012

Los nuevos retos de México.


En 120 horas, Felipe Calderón deja la banda presidencial para convertirse en un ciudadano mexicano,  será ex presidente de México y probablemente director de alguna universidad extranjera mientras que llegará Enrique Peña Nieto a asumir el poder y ser titular del Ejecutivo Federal.


La desestabilidad  política y social que mantiene en vilo al país se le debe mucho a las irregularidades existentes, más aparte, la ideología de Andrés Manuel López, quien insistía que las elecciones fueron compradas –como si él no desconociera la política- y por lo tanto Peña Nieto es un presidente comprado por Monex y Soriana.

El primero de Diciembre, Enrique Peña Nieto será el nuevo presidente de México, y con él llegará un nuevo cambio y rumbo de país. Un Estadista no debe pensar en corto plazo, sino mirar los nuevos proyectos que le competan al país. Su gabinete estará con políticos viejos pero con el compromiso de transformar la política interna y externa, la economía y la estabilidad que se ha mantenido en los últimos años.

Sin embargo, los retos no son –ni serán- para Enrique Peña Nieto, sino para todos los poderes involucrados. Somos una federación, compuesta por 31 estados y un Distrito Federal. El Legislativo y Judicial, tienen y deben asumir un papel institucional. Las reformas que necesita el país siguen pendientes, hay avances pero no son los buscados ni los más necesarios.

Y es que México necesita cambios, muchos para ser un país competitivo. Dejemos a los clásicos en paz y que sean motivo de consulta, no de práctica. El mundo cambia, México no y eso, es el freno por el cual caemos. En materia hacendaria, fiscal, monetaria, social, extranjera, migratoria. Muchos temas pendientes que los políticos deben enfrentar, contribuir por el país.

Enrique Peña Nieto no debe ser un problema para gobernar, la clase política sí. El poder ya no es presidencial, es parlamentario. Ese es el gran reto de Peña Nieto, poder gobernar con alianzas, con propuestas, con dialogo, en resumen, con la política por delante…