sábado, 19 de mayo de 2012

¿Y el debate?


Según la real academia española, la palabra debate proviene del latín debattuĕre que significa discutir, disputar sobre algo y que precisamente se da entre dos personas o más con el fin de exponer los distintos puntos de vista que se tienen sobre un tema en específico.

Los debates parten sobre las posturas entre temas polémicos que causan –y son- un problema entre la sociedad. Así tenemos posturas a favor y en contra del aborto, del maltrato a animales, de la eutanasia, etc.

Sí, eso es el debate y lo acalorado y ríspido  siempre  ira con  el respeto y la tolerancia entre una opinión y otra, ya que ésta  llegará a un punto en común.  Para eso está la política, para negociar y que ambas partes estén consientes que el favor será para la sociedad en general.

Hace unas semanas, se llevó el debate entre los candidatos oficiales para la presidencia de la república en México.

Entre un ambiente pobre, entre una escenografía pobre, con  propuestas pobres e ideas pobres, lo lógico fue que se tuvo un debate pobre.

Los candidatos volteaban  a mirarse con el nerviosismo y la falta de brío hicieron que los medios los mostraran como son: individuos sin propuestas claras para el México del mañana.

La mentalidad que abundó en Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrado fue atacar al enemigo –en este caso a Enrique Peña Nieto- a toda costa, con el fin de quitarle puntos y llevarlos a su molino.

Para el candidato de la izquierda se le olvidó que hace seis años, el PAN, que arropa a la candidata  azul le robo la presidencia y no lo hizo evidente; para la candidata panista, se le olvidó que el Mesías del Trópico ataco y descalificó al Ejecutivo emanado de las filas panistas. Todo eso se olvidó y eran puntos clave para concientizar.

La estrategia fue equivocada para ambos. No era atacar a Peña Nieto.
La respuesta la tenemos a la vista: No hay un segundo lugar definido y todo parece indicar que esta lucha será entre tres.

Esta presidencia es sin duda única en el mundo: Para Josefina marcará como la primera mujer a la presidencia en México, para Andrés Manuel el primer presidente de izquierda y para Enrique Peña Nieto, el presidente que regresó al PRI a los Pinos.

Sí, en eso se concentraron estas tres candidaturas en el debate; en protagonismos, en edecanes escotadas, en sonrisas de moderadoras, en fotos al revés y que por “falta de tiempo” no tendremos eso… un debate. 

lunes, 14 de mayo de 2012

En busca del segundo lugar.


Estamos en la mitad del camino para definir al futuro presidente de México y al parecer, las encuestas, los medios de comunicación, las voces populares –y artísticas- dan por definido a Enrique Peña Nieto próximo presidente para el sexenio 2012-2018.

Las porcentajes proporcionados por las casas encuestadoras María de las Heras, Gea Isa, Milenio, Consulta Mitofsky, etc, dan un  margen de 45% a 49% de preferencia al candidato tricolor. Sin embargo la lucha por el segundo lugar se encuentra “indefinida” o “imposible de calcular” entre Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador ya que ambos se encuentran en un margen +2 -2, por lo cual se ubican en un empate técnico.

¿Qué tan importante es el segundo lugar para el candidato? En política, muchísimo.

Para el PRD, ocupar el segundo lugar le da ánimo al candidato tabasqueño, que pretende seguir con el sueño incauto, con la ambición pactada, con la ilusión de concretar un proyecto alterno y que hace seis años, Felipe Calderón se lo arrebató. Por ello la lucha por ocupar y conseguir un segundo lugar en preferencias electorales.

Para la candidata con posibilidades reales de alcanzar el poder presidencial, se juega el doble de las apuestas. No solamente por ser “diferente” como ella misma se ha proclamado, sino que su candidatura se la ganó  sin apoyo de los Pinos, sin manos que pudieran arroparla como en su momento tuvo Felipe hace seis años. Hoy su PAN se encuentra dividido por los derrotados que ya tienen asegurado una curul en San Lázaro  y los que esperan un aliento de triunfo.

Sí, ambos candidatos se pelean por el segundo lugar, una quiere subir, el otro también. El debate presidencial sirvió para hacer una emulación de juegos políticos que ninguno supo aprovechar claramente ni aprovecharse de él,  ya que se aprecia que ni Josefina ni Andrés Manuel lograron repuntar en sus propuestas ni en las preferencias.

A la mitad del camino no se ve un horizonte que permita un golpe de timón o corregir errores. Ya a estas alturas deben analizar las contrapropuestas y el impulso que los medios puedan darles. Iniciar los golpes bajos, los ases bajo la manga, las diferencias y propuestas, eso debe figurar de hoy en adelante para entonces si saber quien tendrá el derecho de piso, el derecho de estar en posición de amarrar acuerdos con el futuro presidente o presidenta aunque eso cueste ser… el segundo lugar.