jueves, 28 de julio de 2011

El candidato no es azul... es rosa.


En los últimos meses, el Partido Acción Nacional ha presentado a la ciudadanía a siete “presidenciables” que, por lo menos para la sociedad, no tienen ningún sello distintivo de ganadores.

Felipe Calderón, a pesar que dicen que tiene un delfín con él tratando de impulsarlo, ha mantenido la esperanza de un candidato ciudadano, porque a todas luces se ve que los que están, no dan el ancho para ganar una elección que pondrá fin al gobierno panista.

Los más rescatables entre ellos, es Santiago Creel, Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota. En materia que nos ocupa, Cordero es un candidato de bajo perfil, flojo, sin personalidad y con una imagen tan más apática como sus comentarios. A pesar que ha buscado a la militancia panista y ser respaldado por la mayoría, no logra alcanzar los niveles de aceptación que cuentan sus dos próximos contrincantes.

Seria un error si el PAN acepta a Cordero como candidato a la presidencia, ya que con él no solamente caería a un digno y ejemplar tercer sitio, sino que toda la confianza que aun la sociedad tiene por el partido, se vendría abajo. Que tal vez eso merezca el partido azul, así fue como se recuperó el PRI hace exactamente doce años.

Por un lado, se tiene a un Santiago Creel que repite la formula de contender por la presidencia, como lo hizo con Felipe Calderón. Hoy, seis años después, Santiago cree tener la fuerza de iniciar una campaña agitadora, pesada y con mucha carga política. No se enfrentará con un pequeño dinosaurio o un gran mitotero. Sus adversarios tienen algo en común: son jóvenes y es lo que México necesita, rostros jóvenes en la política.

Josefina Vázquez, viene a dar un color rosa a la política mexicana. No porque tenga el valor de ir en contra incluso de su partido para ser candidata y con una buena propuesta política que puede dar ruido dentro de ella, sino que rompería con la línea en la cual Felipe Calderón se mantiene: combatir al crimen organizado.

¿Una mujer presidenta? No suena mal en un país donde se tiene un 52% de la población femenina. Su cercanía con Secretarias de estado como Educación Pública y Desarrollo Social, tuvieron que tener un efecto óptimo en ella para decidir ser propuesta y alcanzar la candidatura interna.

Son tres candidatos, tres alternativas. Pareciera que son rostros iguales pero con visión distinta. Uno desea ser candidato por capricho sabiendo que perderá, el segundo quiere curar ese orgullo que lo dejó a un lado hace seis años pensando que tiene energía para 45 días, y el tercero, con tacones y traje sastre desea imponer un proyecto alternativo donde la sociedad sea la benefactora de aquello que existe pero nadie desea presentar: igualdad.

lunes, 18 de julio de 2011

Las fallas de la PGR



No sé que suceda dentro de la investidura que representa Marisela Morales, titular de la Procuraduría General de la Republica en México que, asunto que investiga y pone a disposición de las autoridades porque cree tener los elementos necesarios para presuponer su culpabilidad, el poder judicial simplemente los libera por falta de pruebas.


La PGR ha sido sobajada y criticada desde tiempos de Fox y ahora de Calderón. Recordemos el tan famoso “michoacanazo”; un golpe que se le dio a funcionarios públicos del Estado de Michoacán que presuntamente estaban involucrados en el cartel del narcotráfico y que hoy, a todos, se les libero por falta de elementos constitutivos del delito.


Otro más es el caso de Jorge Hank Ron, quien fue detenido por elementos militares –bajo flagrancia según dicho- y juzgado en el Estado de Baja California. Su montaje, el montaje que presentó la fiscalía para imputarle las 88 armas exclusivas del ejercito, su señoría las desecho porque no estuvieron en debido proceso y su detención no estuvo apegada al derecho.


Y hoy, se sabe que el ex candidato a Quintana Roo Greg Sánchez ha sido absuelto por un magistrado por falta de pruebas y que hoy se pretende girar una nueva orden de aprehensión por lavado de dinero. ‘¿Qué sucede con la PGR? ¿Por qué no logra fundamentar sus denuncias para que los impartidores de justicia avalen y resuelvan conforme al debido proceso? ¿Qué más falta para demostrar una culpabilidad para ser admitida y valorada por el sistema judicial?


La fiscalía federal no ha podido concretar o ganar asuntos de relevancia que ameriten una confianza como perseguidora de delitos a nivel federal. Sucede que se han ido en contra de servidores públicos o funcionarios públicos que afectan directa e indirectamente el entorno político que se vive actualmente.


Sería un error por parte del Ejecutivo Federal usar y manipular una institución -en donde debe prevalecer la congruencia y la eficacia jurídica- en temas de nivel político o destruir a adversarios “sembrando” en ellos armas, dinero, o especulando sobre su vida personal y que pase más de un año para demostrar su inocencia.


El gran reto de Marisela Morales al frente de una institución donde debe fundar y motivar sus denuncias y demandas es hacerlo con argumentos jurídicos, con la plena confianza que será ella quien se le juzgará por el trabajo -bueno o malo- que se desprenda de la PGR como de sus fiscalías especializadas no por el bien de Felipe Calderón o de ella en caso de querer un escaño como diputada o senadora, sino por darle credibilidad a un México que necesita defender sus intereses y patrimonio en contra de quién sea, o cómo sea…

jueves, 7 de julio de 2011

La reina del PRI, PANAL y … SNTE.



Pareciera que México está viviendo una época de la historia en la cual existían reyes poderosos, dominios completos y súbditos obedientes que necesitaban de aquél para subsistir. Para los que viven de la política, existe una reina -y no del sur- que su historia empieza a escribirse.


Esta reina no es hija de un gran rey como Enrique VIII, quien hizo de Inglaterra lo que hoy sabemos; ni tampoco es heredera de los reyes católicos que construyeron a la España de aquellos días y glorias. No, nuestra reina mexicana viene de abajo, de la raíz, del lugar donde el poder solamente se conoce entre maestros y no más. A partir de los noventas, la dama y condesa ocupó el magisterio de la Educación, liderando a todos los docentes del país.


Su poder creció, se acumuló y se expandió más allá de territorios poco poblados, logrando acuerdos, alianzas y negociaciones que solamente una mujer con el talento necesario hubiera podido alcanzar. Se hizo amiga de los dueños del poder en México, conquistando y encabezando ceremonias, logros, distinciones, haciendo saber que ella se convertiría en la dueña de México.


Es impensable que un partido –sea del color que sea- no se acerque a ella para pedirle su apoyo en ganar elecciones. Saben que con mover un dedo ella da órdenes para movilizar a secciones magisteriales y así coaptar más poder del que ya tiene.


Quienes conocen, saben o intuyen, su nombre representa un feudalismo del siglo XXI, capaz de expandir su dominio. Enemigos, muchos; aliados, pocos, íntimos, ninguno. Elba Esther Gordillo, mujer, talentosa, política, cínica, poderosa, traidora, inteligente, fuerte, débil y adjetivos que deseen, ella es la reina de México.


No hace falta títulos nobiliarios para saber quién es, ni tampoco corona y espada que simbolicen su gloria y destrucción. Ella todo lo que toca lo vuelve fuerte o lo aniquila. Ya dio su primer golpe; decirle no a la alianza en la siguiente elección con el PAN y para demostrar que así será evidenció a un incondicional como Miguel Ángel Yunez como traidor y convenenciero.

Hoy, la Reina empieza a moverse como trebejo y sacar de la jugada a alfiles, peones, torres y caballos, para pronto sacar –junto con el PRI y PANAL- al partido azul de un castillo donde a ella lo que menos le interesa es ser propietaria de los Pinos, ella desea mantener lo que tiene y ser considerada como la señora, dueña, conquistadora, mujer y reina del PRI, PANAL y… SNTE

viernes, 1 de julio de 2011

Los Fraudes de México


El 3 de julio repetiremos una vez más unas elecciones donde serán un espejo de lo que acontecerá en el 2012, y que muy posiblemente el partido tricolor tenga ventaja por mucho a cualquier candidato de oposición.

Para aquellos que no viven en los Estados Unidos Mexicanos, el Estado de México –una entidad federativa- es la más representativa junto con el Distrito Federal, porque su composición territorial le permite ser un estado multifacético. Aquí, se decidirá por el futuro gobernador. Muchos ya hablan de un fraude electoral cuando aun no saben los resultados de la misma, o una nulidad de actuación por parte de un candidato, etc.

Haciendo un recordatorio de los “fraudes en México” éstos han sido frecuentes y comunes en la historia misma: desde Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Benito Juárez, Porfirio Díaz y Francisco I. Madero.

Cómo olvidar los pasos de aquella “dictadura perfecta” en la que la mayoría de los presidentes priistas, se vivió en una impunidad absoluta en cuanto a elecciones se refiere; las elecciones de José López Portillo, Luis Echeverria, Miguel de la Madrid, y de los últimos priistas Carlos Salinas de Gortari, que la manera en la cual llega al poder es de todos conocida.

Para el 2006, las elecciones presidenciales entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador se manejo como un fraude de Estado en contra del candidato izquierdista, afirmando que le habían robado la presidencia. Sin embargo, este cuadro ha quedado bajo la historia y marcando una vez más que los fraudes en México, siguen vigentes.

Siempre han existido grupos de poder contrarios pero con el mismo peso en México; desde escoceses y yorkinos, insurgentes y centralistas, liberales y conservadores, republicanos y monárquicos. Todos ellos han cohabitado en el fraude electoral y han dejado su huella en el país que somos.

Sí, para aquellos que han olvidado que somos un país fraudulento, la historia misma nos recuerda. No han bastado las reformas políticas que se han hecho, como la de Jesús Reyes Heroles o la del 1997, éstas, solamente han servido para diversificar a la política pero no para darle la legitimidad y el significado que se le debe –por derecho propio- dar.

Las elecciones en México se han vuelto poco creíbles y confiables, se han convertido en una falta de interés ciudadano, esta existiendo una desmotivación y desviación de la política y, aunado a ello, una carga para el estado mexicano por los excesivos gastos de campaña.

Veremos qué sucede en esta antesala del 2012, que se conduzcan como debe ser, al margen de la igualdad, equidad, libertad y conocimiento de causa. Es tiempo de darle una diplomacia a la política, un respeto a la profesión y a la vocación, esa que por mucho tiempo ha sido “defraudada” por aquellos que la ejecutan.