viernes, 29 de abril de 2011

Otro periodo ordinario, otro periodo perdido.



Esta semana concluye el periodo ordinario de la Union, específicamente el 30 de abril. Ambas Cámaras, se dicen satisfechas de los acuerdos obtenidos y el fin de una “extensa y dura” jornada legislativa.


Pero para nosotros como ciudadanos y sociedad en general, los representantes del pueblo –en ambas Cámaras- nos han vuelto a fallar. México aun vive en la crisis política que existe en los últimos veinte años, dejando atrás el progreso y el crecimiento de un pueblo que necesita nuevas caras dentro de la política, y que éstas, sean lo que necesitamos: políticos de calidad y no juguetes de cada tres años.


En la Cámara de Diputados, las discusiones entre legisladores son más recurrentes que las reuniones en comisiones, esas en las cuales han sido creadas para trabajar, legislar, acordar y votar. Se han quedado debates importantes sobre iniciativas de ley, así como dictámenes de las mismas; la más importante y por la cual se necesita ya, la reforma laboral.


Un Fernández Noroña que hace de la casa del pueblo, un circo de espectáculo; una Josefina Vázquez Mota incapaz de dar la cara por las acciones del gobierno federal; un Francisco Rojas que sigue a la vieja usanza priista de no dejar pasar nada de los azules o amarillos; Un Alejandro Encinas perdido entre su candidatura y su trabajo como diputado, y un Partido Verde que no sabemos si existe dentro de Cámara Legislativa.


En Cámara de Senadores el ritmo no cambia; Manlio Fabio Beltrones liderando a un caballo manso y decidiendo por él y para él y con él; Navarrete preocupado más por el majestuoso edificio senatorial que por el México de izquierda que su partido “representa”; González Morfín queriendo dar batalla entre los liderazgos priistas sin éxito y los chiquipartidos, buscando su salvación para el próximo 2012.


El problema que se enfrentan es la discusión de la Reforma Política impuesta en la agenda de Manlio Fabio, que a pesar de tener buenas críticas, la política mal hecha y los acuerdos vagos, la dejan a discusión hasta el próximo periodo ordinario.


Así concluye una vez más un periodo legislativo sin ningún logro que beneficie a México en lo general, siempre en primera nota escándalos que no representan un cambio significativo para nuestro país. Nadie quiere dar la cara de sus avances como diputados. ¿Para qué? Diputados que solo sirven juguetes de tres años. Feliz día del Niño.

lunes, 11 de abril de 2011

Antes de una alianza. Piensen en una Ideología.


Pareciera que el propio PAN está padeciendo su propia Semana Santa en el Estado de México. Los perredistas encabezados por el nuevo dirigente Jesús –vaya nombre para la ocasión- Zambrano y la tan distinguida Dolores –idem- Padierna, dijeron rotundamente “no” a la alianza en el Estado gobernado por Enrique Peña Nieto.


Los panistas acusan de traicionar a la ciudadanía por no respetar una consulta en la cual sólo voto el 10% del electorado y que entonces serán apoyados por una alianza ciudadana. Como siempre, millones de pesos tirados a la basura. Los candidatos de ambos partidos ni juntos tendrán el porcentaje que se requerirá para tumbar a Eruviel Ávila, el ex alcalde de Ecatepec y que tiene el cobijo de los mexiquenses.


¿Un acierto, o un error político? Como politólogo, diré que fue un acierto político. Mi fundamento: la ideología. Una ideología va más allá del poder mismo. Una ideología – para Marx- es el conjunto de ideas que se imponen a la sociedad para defender los intereses de las clases dominantes. Su contenido está siempre históricamente determinado y apunta a justificar las relaciones de dominación existentes.


Sartori nos habla de dos tipos de ideologías: la ideología en el conocimiento y la ideología en la política". El primero implica responder a la pregunta: el conocimiento del hombre, ¿está condicionado o distorsionado ideológicamente? Sartori considera que ideología es lo opuesto al conocimiento válido. El segundo aspecto plantea la pregunta: es la ideología un aspecto esencial de la política? Qué puede explicar? Sartori sostiene que aquí lo importante no es "el valor de verdad" de la ideología sino su "valor funcional".


Esa misma ideología da origen al pensamiento, a la libertad de creencia y lo más importante a una libertad política. No me imagino un panista votando por Encinas, quien fue el jefe de gobierno cuando su jefe decidió ir por la grande. No me imagino a un perredista votar por Bravo Mena, un político viejo que llevó a la presidencia al PAN a través de Vicente Fox, el enemigo público declarado por Andrés Manuel.


Sí, la ideología debe imperar más que cualquier convenio o alianza distorcionada, porque no es lo mismo juntos que mezclados, unidos pero no pegados, o en este caso ser panista y tener que votar por un perredista… o viceversa.