lunes, 27 de diciembre de 2010

El año que se nos fue. Segunda Parte.


Siguiendo con el recuento de este 2010, en materia de participación ciudadana los dos personajes más sobresalientes fueron Alejandro Martí e Isabel Wallace quienes pusieron en jaque a las autoridades federales, demostrando una vez más que en México a la justicia hay que encaminarla y apresurarla para dar resultados porque sola, no más no camina.

Para la sociedad, los dos temas más exponentes fue el secuestro del Jefe Diego y el caso Paulette; ambos, estremecieron a la sociedad y los medios fueron parte importante en el seguimiento de éstos. Lamentablemente, las dudas, las preguntas, las respuestas, los hechos, los encuentros y la forma en que concluyeron estos asuntos, dan pauta a que sigamos cuestionando a nuestras autoridades y su falta de responsabilidad.

En asuntos políticos siempre tendremos debate y polémica, sin embargo dejaré de mencionar las evidencias de César Nava, el músculo de Beatriz Paredes y la ignominia de Jesús Ortega enfrentando a su creciente ola disidente al mando de Andrés Manuel.

Lo relevante en asuntos electorales, fue el arrebato de Puebla y Oaxaca, estados que se ganaron por la “alianza PAN- PRD” dando como resultado que para el 2011, quede en sintonía para darle batalla al candidato más posicionado: Enrique Peña Nieto y el Estado de México.

La madre naturaleza no podía quedarse fuera en este recordatorio del 2010, que a pesar de los terremotos en Haití y Chile, de sus inundaciones en Veracruz de sus incendios forestales y nevadas invernales, el causado por el hombre a través de British Petroleum y sus tres meses de derrame petrolero no tiene nombre.

Esto ha sido parte de nuestra vida, del crecer como mexicano y alimento del ser humano; que cada año debemos enfrentarnos a nuevos problemas y resolverlos de acuerdo a como se nos presentan. Les deseo felices fiestas y que el próximo año sigamos formando un criterio si no acorde, por lo menos diferente a nuestro pensamiento. Feliz 2011.

viernes, 17 de diciembre de 2010

El año que se nos fue. Primera Parte.


Inicia diciembre y con él, un mes de festejos, recuerdos, olvidos y buenos deseos. Para México, fue un año difícil puesto que la crisis del 2009 apenas pegó en la sociedad mexicana dejando sus huellas en el aumento de la pobreza, desempleo y delincuencia.

En materia del combate contra el crimen organizado, las expectativas superaron por mucho los encuentros fallidos; los carteles sufrieron pérdidas por la captura de sus principales líderes, pero las muertes que cada día aumentan pesan más en la sociedad que las grandes sorpresas de seguridad nacional.

En materia económica podemos decir que el dólar se mantuvo estable en este año que termina y eso a partir de los cambios monetarios y políticas fiscales implementadas por el país del norte que tuvieron un efecto positivo en nuestro país. Sin embargo, México cada día pide más préstamos al Banco Mundial y de Desarrollo, lo que en consecuencia, tengamos mayor endeudamiento a nivel mundial y en un futuro tengamos que sufrir las consecuencias de no pagar a tiempo.

Siguiendo en la conclusión del año que se nos va; el tema de desempleo sigue y seguirá preocupando, es lamentable que tengamos a 61 millones de pobres. México se volverá en no pocos años un país con políticas públicas ineficientes e ineficaces en el desarrollo sustentable para una sociedad que no gana un salario mínimo diario.

De la educación, este año tuvimos resultados nada alentadores: el nivel promedio de un niño de primaria es reprobatorio y para alcanzar un nivel óptimo de educación necesitaríamos cien años prácticamente para alcanzar a países como España, Portugal. A nivel América Latina seguimos bajos y con numero rojos. ¿Por qué si tenemos aumento anual en el rubro educativo tenemos calificaciones tan pobres? Sí, el problema en parte es del Sindicato, pero también el nivel por el cual formamos el futuro de nuestros hijos tendría que analizarse de fondo.

Para los Estados, éste año no fue del agrado de muchos: el norte se volvió más violento dejando el corazón desgarrador en Ciudad Juárez, que no sufre más porque ya no tiene vida. Monterrey, Tamaulipas, Sinaloa, Zacatecas y Michoacán han sido marco histórico de la lucha que aun no termina.

viernes, 3 de diciembre de 2010

A diez años del PAN.


Esta semana se conmemoraron los diez años que tiene el Partido Acción Nacional al frente del gobierno federal, con un pronunciamiento del presidente Felipe Calderón “alarmando” a la ciudadanía el error que sería volver al pasado.

Por supuesto que las críticas no se hicieron esperar por parte del PRI y PRD; por un lado, el líder senatorial Manlio Fabio Beltrones argumento que el discurso parecía más de un presidente de partido, que un presidente de Estado. En el PRD manifestaron que estos dichos son impropios y desafortunados de un “presidente” irreconocible para ellos.

Si bien es cierto que las manifestaciones vertidas por el primer mandatario son a título personal, ¿Por qué hacerlas púbicas precisamente al último tercio de su mandato? Sin duda alguna Felipe Calderón da inicio a la carrera presidencial para el 2012.
Lamentablemente, el PAN no tiene muchos méritos que se puedan rescatar en estos años de poder. Pareciera que estos diez años, han sido una década perdida para la sociedad, queriendo borrarla y olvidarla, ya que México atravesó por la peor crisis económica de la historia, por el mayor índice de desempleo y aumentando la pobreza a cincuenta millones, con un balance negativo en el sistema educativo, etc.
Ante estas circunstancias, los políticos dicen “yo puedo” “yo quiero” “yo sé” para el 2012 y los más afortunados para este papel son Enrique Peña Nieto y Marcelo Ebrard. Para el PAN no hay ningún candidato prospero con miras a darle batalla a estos dos personajes de la política. Siguen esperando a un ex priista o a un ciudadano de alto perfil para convencerlo de que puede ganar, sin embargo, para los panistas de estepa es una pena ver que su partido, está partido.
¿Será acaso el ocaso del PAN? ¿Quién tendrá la oportunidad de darle un giro de 180 grados al barco azul? Hay muchos panistas que quieren salvar y rescatar esa identidad que por años lucharon: un sistema de gobierno democrático.
Se vienen elecciones para sustituir a César Nava. Cinco aspirantes buscarán refrendar y posicionar a las bases de un Partido Acción Nacional con miras al 2012, quieren limpiarlo, pulirlo, engrandecerlo una vez más para que la ciudadanía confié en ellos, pero puede ser que esta “acción” ya no logré el apoyo a nivel “nacional”.