domingo, 24 de octubre de 2010

Yo ya cumplí.


La disputa por el 2012 ha comenzado, ya no hay mas búsqueda para saber quién o qué candidatos se perfilan para suceder a Felipe Calderón y tal vez al panismo de hace diez años.

El PRD sigue enfrascado entre sus mismos militantes y con un extraño que parece propio: Marcelo Ebrard quiere ir por la grande con una alianza neo-izquierdista mientras Carlos Navarrete construye su propia maquina con aquellos que le dieron forma al partido en los años ochentas. Por otra parte, un activo fijo es el que maneja Andrés Manuel, que dice “no lo demos por muerto” ya que él se va con el PT y Convergencia y dará pelea una vez más por alcanzar ese sueño que le fue robado.
Para el PRI todo parece estar dicho: Peña Nieto se visualiza como el candidato ideal para gobernar este país, pero no olvidemos el experimentado Manlio Fabio Beltrones. Su capacidad política ha dejado huella en el Senado de la República y puede que dentro del Partido de la Revolución Institucional de un golpe de timón ya conocido por la vieja escuela.

¿Que decimos del partido en el Gobierno? Es fecha en la cual no hay ningún candidato que pueda darles batalla a los dos candidatos virtuales. ¿Lozano? ¿Cordero?, ¿Lujambio? ¿Nava? No existe una visión de quién será el candidato que le dé continuidad al panismo en la década perdida.
Lamentablemente, el rostro que ha dejado el PAN en la ciudadanía ha sido de decepción; jugaron con las esperanzas de un cambio, con los sueños de progreso y los anhelos de millones que creyeron que Vicente Fox era el “elegido”. Y sí, fue el elegido para no gobernar un país con 50 millones de pobres, esos que quedaron excluidos en las políticas neoliberales y desinteresadas en combatir la pobreza, el desempleo, la marginación y el desarrollo del país. A sus tres años de administración, Fox muy sonriente y descaradamente dijo “yo ya cumpli” dejando claro que para él, México ya no tenia presidente.

Hoy, sufrimos las consecuencias de nuestros gobernantes. Felipe Calderón se ve agotado, abatido y tal vez desesperado porque no aguanta tanta resistencia política, diferencias entre los poderes Legislativo- Ejecutivo, estupideces dentro de su gabinete, etc. Le quedan dos años más para recuperar lo mucho que se ha perdido en nuestro país, levantar la mirada y sacudir los estragos de una violencia sin guerra y decir… yo ya cumplí.

lunes, 18 de octubre de 2010

¿Dónde quedó aquel Obama?


Tal parece que “el sueño americano” de los propios americanos hoy despierta de una gran realidad y un problema no grave, preocupante.

El efecto Obama y la gran popularidad que éste presidente inyectó en la sociedad americana en su campaña, se ha venido disipado en los últimos meses, pues su proyecto de nación no ha estado a la altura de lo que se buscó desde un inicio que era la reconstrucción de un Estado en crisis.

Barack Obama se enfrenta ante la peor situación desde que tomo posesión como presidente del los Estados Unidos hace dos años. Más del 60% de los norteamericanos se encuentran en duda con el partido del presidente, puesto que las promesas no han sido cumplidas por ese hombre que dijo “poder hacerlo mejor”.

La esperanza que él vendió a los americanos hoy nadie quiere comprar, es más, quisieran volver como estaban antes pues la política que el presidente Obama ofreció en un inicio, no es la misma en la cual se vive diariamente.

¿Qué sucedió con Barack? ¿Dónde quedó ese hombre con gran capacidad de liderazgo y convicción de amar a su país? Pareciera que los americanos viven su propio Fox con color afroamericano. No es lo mismo ser candidato que ser presidente; su gran impacto político ha quedado debilitado por los demócratas, por la falta de apoyo legislativo y en consecuencia la poca productividad en reformas importantes como la migratoria y económica. Sacar adelante al país más poderoso de América no es fácil, menos cuando empieza a recuperarse de una crisis que ellos mismos crearon para el mundo.

En estos dos años, no ha tenido una trascendencia política como él mismo pensó, no ha logrado conjugar el arte de la política con la administración política, ha intentado, ha buscado pero no ha conseguido un impulso que figure a Estados Unidos nuevamente en el mapa geopolítico- económico que estaba acostumbrado.

Le quedan dos años más de gestión para llevar a cabo unas elecciones presidenciales donde los republicanos empiezan a cuestionar y a posicionar a sus más grandes políticos, tanto clásicos como vanguardistas. Mientras tanto los demócratas necesitan limpiar una imagen conformista y empezar a evolucionar si es que no quieren perder lo que tanto buscaron… un cambio.