domingo, 29 de noviembre de 2009

A mitad del sexenio ¿Cómo califican al Presidente?


Estamos llegando al cierre del mes donde muchos escenarios políticos se han visto a últimas fechas; sin embargo, no hay nada como hacer un avance de la primera mitad del sexenio calderonista.

¿Cómo lo califican los medios? ¿Cómo lo califica la clase política? ¿Cómo lo califica el mundo? Y por último, ¿Cómo lo califica la sociedad en sí?
Es difícil construir una respuesta después de los acontecimientos en este año, sobre todo porque la figura presidencial se ha venido desgastando y por lo tanto, agotando.

Los tres años que viene a cumplir la Presidencia de Felipe Calderón no trae buenas calificaciones, nada alentadora ni muestra un avance significativo como país. El desempleo, la pobreza, el poco desarrollo sustentable, la baja del petróleo y remesas, la improductividad en los sectores agropecuarios y la difícil lucha contra el crimen organizado, son temas que no se pueden defender ante la sociedad.

Por una parte, los medios de comunicación hicieron su trabajo, pidieron una entrevista con él pensando que podría tener armas para defenderse de los tópicos que atañen al pueblo mexicano, sin embargo, el discurso televisivo que presentó con las principales cadenas de televisión abierta deja en claro que es un excelente abogado.

En la clase política hay divisiones claras y contrastantes como lo es en un México con poder. El PRI por su lado, celebra la ineptitud del gobierno central en formar un liderazgo que pueda ser un frente para debatir y también el avance progresista que éste año significo para la fuerza política que no murió sino se regeneró. El PRD en cambio, da una vuelca a su contrapeso e inicia el proceso de levantar los escombros que dejó AMLO y el 2009 en julio pasado pensando seriamente en una refundación del partido. Por su parte, el PAN -que es partido gobernante- parece que el rumbo lo esta perdiendo con el joven César Nava, la estructura y las bases del partido siguen siendo las más afectadas en este cambio socio político.

¿Y la sociedad? ¿Qué opina? La mayoría lo reprueba, no hay certeza ni apoyo a su gestión. Muchos levantan la voz en que pueda ocurrir un levantamiento social, considerando el bicentenario y el centenario, pero creo que esa no es la manera de modificar al Estado. Falta una restructuración y una adecuación a las normas vigentes; un nuevo pacto social, una consolidación de la democracia y lo más importante querer y hacer bien la manera de hacer política.

Estas son las visiones que se muestran a la mitad del gobierno de Felipe Calderón, es claro el panorama que se nos presenta como sociedad, ahora veremos cual es la postura oficial…que si bien es oficial, no es necesariamente la verdadera.

lunes, 23 de noviembre de 2009

A tres años de una presidencia que no es presidencia...


El 20 de noviembre, aparte de celebrar un año más de nuestra revolución mexicana, se vuelve nota la toma de posesión de un "presidente ficticio" en el año 2006. A tres años de una presidencia legítima, ¿Andrés Manuel vuelve al ruedo de los presidenciables? Todo parece indicar que sí.

Andrés Manuel Lopez no pierde la oportunidad de salir al escenario público Él es por convicción asiduo fan de los reflectores y el escándalo político. Así es como ha formado su carrera y la que aun sigue viva.

Puedo estar a favor o en contra de la manera en la que se desempeña, pero no del fondo; en realidad, ha sido el único político mexicano que ha recorrido la mayoria de los municipios de nuestro país y esto es para muchos un capital invaluable y delantera para los presidenciables. Su presencia respira en el ambiente de izquierda, incomoda en el carril de la derecha, y se siente en el aire de la clase política. No lo den por muerto porque ese hombre ha vuelto.

El Mesías del Trópico ha cambiado de estrategía. Ya no es el hombre combativo, altanero y compulsivo de hace tres años, cuando su cara era el reflejo de un hombre -ambicioso y soberbio- herido de perder la presidencia. Sabía perfectamente que atacar a las instituciones iba en contra suya, mermando al Frente Amplio Progresista y reduciendo los costos políticos; sin embargo, se arriesgó y literalmente " las mando al diablo".

Hoy, el presente lo regresa al pasado: se hizo ver al "zoon polítikon", por consiguiente, el cambio de su discurso presentado en la plaza de la Constitución donde propone un decálogo de acciones para generar una reforma de Estado.

La propuesta de un Estado de Bienestar; de una economía nacional; de más apoyo a los pobres;de combatir a las prácticas desleales; etc. No son malas ideas, sino buenas propuestas para el 2012. Al final de cuentas, Andrés Manuel ha dejado en la mesa, temas de la agenda nacional para los diputados de la LXI Legislatura.

¿A qué le aspira Andrés Manuel? Logicamente a estar dentro de la carrera presidencial en los próximos tres años: ser de nuevo el hombre que fue y que le aportó al PRD más de 14 millones de sufragios. Sus contrincantes no serán fáciles a vencer; más cuando el marketing político ha llevado a la cima a un Peña Nieto, o cuando la comunicación y la opinión pública fortalece cada día a Manlio Fabio y la política comparada refleja su postura con Marcelo Ebrard.

A tres años de una presidencia que no es presidencia y un presidente que no es presidente, Obrador ha sido un hueso duro de roer y ferreo contrincante para Felipe Calderón. El presidente del Empleo no trae buenos resultados que le generen una tranquilidad social en sus tres años de gobierno. Ha sido tropiezo tras tropiezo en cada uno de sus movimientos gubernamentales. Independiente de los problemas internacionales, no existe un plan como el presentado por Andrés Manuel. Las dos caras de la moneda aun siguen vigentes, dos proyectos alternativos: uno que ya no es viable y óptimo y el otro que se presenta como utópico pero realista.

lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Qué le pasó al SME?


Se ha cumplido un mes desde que la Compañía de Luz y Fuerza del Centro fue extinguida por el presidente Felipe Calderón y a raíz de ello, el Sindicato Mexicano de Electricistas apareció en el escenario político como una organización de resistencia laboral y luchando por los derechos de sus trabajadores.
La historia de los sindicatos en México va ligada a la formación y al desarrollo del país: han sido una fuerza social y política en los últimos años como son el liderado por Elba EstherGordillo o el de Carlos Romero Deshamps. Pero el sindicato liderado por Martín Esparza se aprecia como uno de los más radicales en la época actual, dejando atrás el valor laboral y los derechos que éste representa.

La extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro no es más que la consecuencia de un mal manejo de ella, una corrupción a la orden del día y una incapacidad administrativa para poder sacar adelante a una empresa mexicana. Hoy, su sindicato exige al gobierno Federal a la empresa como si fuera suya, argumentando que el decreto es inconstitucional pero es claro que a la sociedad en general, su existencia como tal, no tiene importancia.

La decisión que tomó el Presidente de la República ha sido vista como un acierto político entre la clase política como la clase dominante; pero en general a la sociedad que veía los tropiezos y las carencias con las que contaba la empresa energética. Su forma operativa era arcaica para estar laborando en el Distrito Federal y zona Metropolitana. Y no toda la culpa la tiene el Gobierno, sino también el trabajador y en este caso a los agremiados del Sindicato Mexicano de Electricistas.

¿Qué le paso al SME? Simplemente ya no tiene razón de ser. Las ambiciones de sus líderes sindicales y secretarios generales, llevaron al Sindicato a la ruina política y laboral. No pudieron concretarse los acuerdos previos antes de su extinción, ni lograron sacar adelante y por méritos propios una historia individual y colectiva como lo fue el de los electricistas.

Hoy, se adhiere al movimiento de Andrés Manuel para subsistir y no quedarse atrás de los problemas sociales, políticos y económicos. Busca salvaguardar sus intereses particulares a costa de los veinte mil sindicalizados que no formaron la lista de los indemnizados. El Sindicato Mexicano de los Electricistas pasa a formar parte de la historia en México como un sindicato que no logró reconstruir a su propio “Leviatán”.