domingo, 28 de junio de 2009

Los rostros de las campañas a tres días.


A una semana de llegar a las elecciones intermedias constitucionales, los rostros de las campañas políticas se están caracterizando por ser una lucha intensa y feroz por conquistar espacios y demostrando una vez más que el poder es y será la esencia de la política.

En el Distrito Federal, sabemos que el Partido de la Revolución Democrática tiene más poder que ningún otro partido. Catorce delegaciones son suyas. Sin embargo, el poco trabajo y el mal papel que sigue desempeñando en estos tres años en algunas demarcaciones de la ciudad, se espera que la ciudadania cambie su opinión y voto ya que muy probablemente se pinten de azul Coyoacán y Cuajimalpa y de rojo la delegación Tlalpan.

Conociendo la derrota y a la conquista de territorios no obtenidos, el PRD -y tras bambalinas, el apoyo del gobierno de Marcelo Ebrard- le apuesta a dos figuras conocidas, pero no políticas para hacerle frente al PAN en las delegaciones que son suyas por derecho propio: Miguel Hidalgo y Benito Juárez.

Por un lado tenemos a la velocista Ana Guevara, donde su desempeño quedo demostrado en las pistas, obteniendo medallas y méritos por su labor deportiva y así valiéndose un lugar en el atletismo nacional. Su berrinche con el Presidente Calderón la hizo voltear a la izquierda y Marcelo la adoptó como hija pródiga de la ciudad.

Hoy pretende ocupar la jefatura delegacional en Miguel Hidalgo como candidata del partido amarillo y entablar una guerra con el ya experimentado Demetrio Sodi: un verdadero animal político.

A la velocista se le olvida que para estar en política, se necesita saber de política. Se necesita astucia, negociación, persuasión, habilidad, pasión, valor para la toma de decisiones, en pocas palabras: vivir para la política. Ella no lo sabe y por eso tiene a su “grupo de expertos” que la manipularan y gobernaran una delegación con tantos matices como historia misma.

Por otro lado, tenemos a Bernardo Bátiz, un conocido funcionario en la administración de AMLO, y que quiere la silla delegacional en Benito Juárez. Su carrera política sí se puede demostrar y tiene armas para defenderse, pero ¿acaso podrá ganar una delegación completamente azul? No lo creo. Independientemente de la fuerza que pueda dar, su relación con Andrés Manuel lo pone en evidencia ante los ciudadanos, por lo cual es poco probable la llegada del maestro.

Quedan exactamente 3 días más de campaña política y dos delegaciones en disputa por parte del PRD y del PAN. Éstas, son la joya de la corona y el bastión panista por excelencia. Por su parte, Demetrio y Mario tienen la confianza entre los azules de su demarcación y en la experiencia que solo da… la política.

miércoles, 17 de junio de 2009

Todo mundo lo sabe... menos Elba


Tal parece que la educación en México pretende consolidarse en un televisor de catorce pulgadas y que el maestro sea reemplazado por un conductor de programas unitarios.

El convenio firmado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación a través de su líder Elba Esther Gordillo y Televisa para realizar un programa que pretenda educar a millones de niños, es el reflejo de una sociedad mexicana… de los años setenta.

Y lo digo porque en esa época, la televisión era la novedad, lo de hoy, el lujo de ver a los actores y perderse por horas en un canal viendo novelas de antaño y que consumaban el tiempo de millones de mexicanos.

Los tiempos han cambiado, y, por si no lo sabe la maestra, invertir 150 millones en un programa televisivo no es la solución a los problemas que tiene el sistema educativo. Estamos viviendo una crisis en todos los aspectos y la educación también es parte de ella, pero seguirá así cuando existan líderes como Elba, que su papel no es el de maestra, sino de política.

Con ese dinero se puede invertir en baños, en bancas, en canchas de futbol, en equipo para laboratorio, en computadoras, en aulas acorde a las necesidades básicas, servicios de limpieza, etc.

La educación juega un papel importante y prioritario en todo Estado que pretenda alcanzar el desarrollo. Hemos visto que los programas y las alianzas educativas entre el gobierno federal y el Sindicato solo demuestran lo ineficaces que se vuelven en la práctica misma.

Por una vez en la vida deje que México piense, actúe y avance. No permitamos que nos envuelvan con programas de entretenimiento: si realmente quiere la maestra que los niños aprendan, deje que los canales culturales tomen el protagonismo que se merecen. No se burle de la ignorancia de los mexicanos doña Elba, aprenda de las enseñanzas que México nos ha regalado; tanta historia por contar, demasiados ríos por conocer, flora y fauna por descubrir, eso es lo que se debe difundir y no un programa donde usted dice que sí y que no.

viernes, 12 de junio de 2009

Una más para el Seguro Social.


Los acontecimientos acaecidos en el estado de Sonora acerca de la muerte de 40 pequeños la semana pasada han dejado vulnerable a una de las instituciones más criticadas del Estado Mexicano: el Instituto Mexicano del Seguro Social.

A pesar de que el Instituto no fue el responsable del incendio donde fallecieron niños cuya edad oscilaba entre dos meses a cuatro años, sí es responsable en la contratación del lugar y en revisar las medidas de emergencia en caso de un suceso de esa naturaleza.

Y las preguntas se hacen en todos los medios políticos ¿quién es el responsable? ¿el presidente de la república porque en su administración depende el seguro social? ¿El gobernador Eduardo Bours? ¿Del Seguro Social? ¿De los padres de familia por no percatarse del estado en que se encontraba la instalación de la guardería? ¿De quién?

El Seguro Social es parte de nuestro sistema político mexicano, es un brazo del cuerpo político que la clase dominante ha permitido dejarlo sin movilidad; ahora que se encuentra en una situación donde es necesaria una operación, no se le puede dejar desatendido y menos que se le ampute cuando éste tiene salvación.

El IMSS ha estado a punto de ser privatizado como todas las instituciones públicas paraestatales que surgieron en la época del llamado “desarrollo estabilizador” de nuestro país. Hoy, el Seguro Social al igual que todo nuestro sistema, se encuentra en una profunda crisis: su sindicato, el personal de confianza, las medicinas, el servicio, la calidad brindada son diariamente atacadas por los derechohabientes, quienes no nos ven como personas que necesitamos un alivio, sino cosas que queremos su hastío.

La muerte de los pequeños sin duda nos dejan una herida social y para muchos actores políticos, cuentas por pagar. Por el momento, la Comisión Permanente llamará a los acusados para rendir cuentas y esclarecer contratos de arrendamiento, medidas preventivas, etc.

Lo que se les olvida a los diputados y senadores es que la sociedad ya no quiere más teatro político en tribuna, queremos que se legisle a favor de una reforma para el Seguro Social, donde se forme a una institución de confianza, que brinde todas las medidas de salubridad y que éstas sean correctas, necesarias y sobre todo adecuadas para los trabajadores y derechohabientes. El Seguro Social es parte de nuestra vida y por un escándalo adherente a él no se debe ni se le puede dejar morir solo.

lunes, 1 de junio de 2009

El partido que nadie quiere.


Estamos a uno días de renovar Gobernadores, alcaldes, diputados y en el Distrito Federal, delegados políticos; por lo cual la guerra por presentar a la sociedad las propuestas y acciones de los diversos partidos se queda corta ante los medios electrónicos y televisivos.
Desde que iniciaron los spots políticos en la radio y en la televisión, estos no han producido en la ciudadanía el objetivo esencial de la democracia: el voto de la gente. Y es lamentable que entonces aparezca un partido que no presenta nada, pero que sí dice mucho para todos: el abstencionismo.
México encontró en el abstencionismo una salida a sus respuestas políticas, sociales e institucionales. El descontento y la apatía política son signos de insatisfacción ciudadana, esa que amenaza con crecer y llevarnos a meditar si nuestro sistema de gobierno, es válido para él mismo.

Un elevado abstencionismo representa un problema grave para todo sistema político, y un alto costo para la democracia. La población empadronada que no acude a votar, disminuye sensiblemente la representatividad de toda la elección, y ciertamente influye en la credibilidad y legitimidad de los actores políticos. Así entonces, el abstencionismo se convierte en un termómetro para el ejercicio del poder.

Del otro lado de la moneda, una alta participación electoral es un indicador de legitimidad, que amplia la representatividad y que nos muestra con claridad los avances en la cultura política de una sociedad; estos elementos forman parte de las características de los sistemas de partidos más competitivos del mundo, en donde todas las fuerzas sociales tiene la oportunidad de expresarse y que además, están convencidas que es el medio más efectivo, so sólo para la transmisión del poder, sino para la solución y atención de sus demandas.

El abstencionismo actual y que puede llegarse a notar, se debe por el descontento social que se ha generado dentro del sistema de gobierno, en principio porque no se han cumplido las expectativas de cambio y hemos llegado a una complicada situación económica; así también se ha venido aumentado el desempleo y con ello la falta de oportunidades. Ante esta circunstancia, se prevé que el abstencionismo pueda llegar a un 60% el 5 de julio.

Esta es la amenaza que todos los partidos evitan construir en nuestro sistema político y que la única vacuna para combatirlo es acudiendo a las urnas, a sufragar, a “creer” en sus propuestas. Todavía nos queda un mes de campaña, y espero que en ese mes, los partidos políticos encuentren lo que la sociedad ha perdido en ellos… la confianza.