viernes, 22 de mayo de 2009

Otra vez Aristegui.


Otra vez vuelve Carmen Aristegui a ser la polémica del escenario político. Solo ella sabe que la política no es de tercer grado, ni tampoco un punto de partida; sino todo lo contrario.

Las declaraciones hechas por el ex presidente Miguel de la Madrid confesando lo ruin que fue Carlos Salinas y la falta de moral que éste tuvo con México solo nos conduce a la verdad oculta, a esa afirmación que todos conocemos: Salinas saqueó a nuestro país y además hizo evidente la relación con el narcotráfico.

Esta entrevista no escondía nada que no supiéramos; Luis Téllez en su momento afirmó que su ex jefe “atracó la partida secreta”. Aquí solo era cuestión que la ratificara el hombre que lo entregó al poder. En esta charla que sostuvo con la periodista, no había indicios de que el ex presidente se encontrará en estado de interdicción, o que expresará palabras en la cual no se entendiera lo que estaba diciendo. Fueron respuestas cortas pero directas.

Sin embargo a pocas horas de difundirlo en su programa, llegó su negación mediante un comunicado donde pretende hacer saber que su estado de salud lo ubica como una víctima de él mismo.

Pero ¿quién se traga el cuento del yo no fui? Miguel de la Madrid al momento que aceptó ser entrevistado sabía perfectamente con quién sería. No estaba con Loret, ni con Micha, ni con Maerker… estaba con Aristegui. Su talento para interrogar y difundir la verdad es única, por eso el incomodo de Salinas, de Gamboa y del PRI mismo.

En tiempos electorales estas declaraciones son oro para el enemigo y se necesitan explotarlas al máximo, puesto que las reformas electorales ya no le permiten a la democracia una guerra sucia, esa de la que nos acostumbramos por mucho tiempo; así tenemos un libro como el de Ahumada que busca escupir al PRD, o a una influenza que necesita encontrar una esquina política y así obtener beneficios de algún partido o mejor, seguir en campaña permanente como lo hace Obrador.

La política como tal es dinámica y necesita estar en movimiento, quiere ver actuar al poder, a la clase dominante y a los viejos que esconden muchos secretos. Por eso la importancia de la entrevista. No porque las declaraciones fueron para una periodista de clase, sino porque involucran precisamente a los juegos de poder y a actores políticos que siguen vivos como Emilio Gamboa o al mismo Salinas que ejercen su dominio de diferentes maneras, involucra a un partido político que busca ser la opción viable para el México del mañana e involucra a éste mismo que quiere encontrar esa verdad que se opone a ser revelada. Felicidades Carmen.

jueves, 14 de mayo de 2009

¿Por qué tu Fidel?

Cuba, un país donde el mojito se esconde tras la rumba; donde el sol no es capitalista y Guantánamo socialista y la rumba enciende pasiones con la poesía de Martí, hoy vuelve al escenario internacional con la nota de Fidel Castro, olvidando el calor y el abrigo que México le ha dado.

Fidel el hombre, la leyenda y el personaje más importante del hito socialista, opaca la oportuna intervención del gobierno mexicano y sostiene que se ocultó información acerca del virus AH1N1 cuando el presidente Barack Obama llegó a México días antes de que esta epidemia contagiara a nuestro país.


Su aseveración nos hace llegar a la siguiente pregunta ¿por qué tu Fidel? ¿Qué te ha hecho el pueblo mexicano para poner en contra las actuaciones de éste, en un caso de salud pública y mundial? Más allá de las declaraciones sin fundamento, considero que éstas son propias de un hombre que quiere vivir una gloria donde él ya no figura como protagonista.

Fidel Castro busca reencontrarse con el pasado y enfrentar a enemigos cuando estos ya no los hay. Es ese pasado que le sugirió un te “comes y te vas” en el hecho más lamentable de todas las relaciones diplomáticas sucedidas con México y Cuba; es ese pasado en la cual vivió con el presidente Kennedy y donde Estados Unidos bloqueó el comercio con su pueblo relegando toda comunicación con la isla.

La Secretaría de Relaciones Exteriores encabezada por Patricia Espinoza, se ha dado a la tarea de retomar todos los malos entendidos con los gobiernos vecinos y esclarecerlos, arreglandolos, dejando entre ver que México quiere reposicionarse como un líder en las negociaciones internacionales con América Latina, y uno de ellos fue precisamente el reencuentro con Cuba a mediados del año pasado cuando el hermano del comandante, Raúl Castro ya era el presidente de la isla caribeña.

Así pues Fidel, la pregunta se reafirma ¿por qué tú? Vuelves a lastimar con tus afirmaciones a un pueblo donde te ha acogido, favorecido y respetado. Tu destino es pasar a la historia como uno de los grandes socialistas del siglo XX, dejando un legado para ser estudiado por los políticos de la izquierda y también para los de la derecha; no regalar insultos y tropiezos innecesarios. Ese es tu camino comandante, no solo porque dejas huella entre las calles de la Habana o tu marca en Varadero, sino porque el socialismo contigo, se hizo presente en una República donde no entra la democracia.

Hemos sido hermanos, aliados, y amigos, además que personalmente, amo esa Cuba bella, esa Cuba hermosa. Tu declaración implica que los rumores tensen un dialogo entre tu gobierno y el mío, con mi México que jamás te ha dado la espalda, ese que te brinda flores blancas, pues eres un amigo sincero y que espera puedas volver a dar… tu mano franca.

martes, 5 de mayo de 2009

La influenza humana y el recuento de los daños.


De todas las tragedias a las que México se ha enfrentado, ninguna pegó tanto como la influenza humana. Sin embargo, la reacción con la que el gobierno mexicano actuó ante este problema, fue rápida, pronta y eficaz para evitar más brotes de esta gran amenaza a pesar que efectivamente, no estábamos preparados para una emergencia de esta magnitud.

Hoy nos queda por hacer un recuento de daños y beneficios. Por una parte el brote de epidemia trajo a la luz costumbres olvidadas, hábitos inactivos, deficiencias médicas, estrés colectivo, pérdidas económicas y los gastos que de ella surjan.

La influenza humana sirvió para concientizar a la sociedad y dejar en claro que las medidas preventivas que se transmitieron por todos los canales de comunicación son las mismas que se aplican para evitar cualquier contagio viral: lavarse las manos, no saludar de beso, usar cubrebocas, no automedicarse, etc. Realmente no hay nada nuevo bajo el sol, pero sí para nuestro país que ha sido necio y obstinado en cuidarse y acatar las indicaciones establecidas.

Empero, los daños causados, son para considerarse: en primer lugar, algo que se observó y que en definitiva no se le ha dado el interés necesario por parte de nuestros gobiernos, es al sector científico y médico. Tenemos cerca de un millón de tratamiento antiviral, pero no tenemos la infraestructura necesaria para poderla distribuir. Tuvimos que aceptar las donaciones en equipo de laboratorio de China, España, Estados Unidos para poderle hacer frente a la influenza en la capital.

En segundo lugar, el trago más amargo que será difícil de asimilar es sin duda la inactividad de los comercios. Estos golpes en la clase media son mortales y las pérdidas millonarias que el virus esparció dentro de su ámbito, necesitan curarse no con antivirales, sino con la reducción de impuestos y estímulos fiscales para la pequeña y mediana empresa principalmente. Acciones y liquidez monetaria es lo que se necesita para entonces así no dejar que mueran los miles de comercios del Distrito Federal y zona metropolitana.

Y aunado a ello, la discriminación y xenofobia por parte de países como Argentina, Perú, Cuba y en especial China nos afectan no tanto como mexicanos, sino como una sociedad cálida y abierta a todo extranjero. Hoy se nos ve como los culpables de la influenza humana cuando éste, es producto de la naturaleza y la evolución misma de las enfermedades, no del ser humano.

Por lo pronto, la influenza humana encuentra su estado de confort y empieza a convivir con veinte millones de citadinos, mientras el mundo y la economía mundial lo siguen viendo… como un puerco.

viernes, 1 de mayo de 2009

Lo estúpido de la Influenza


En esta semana, México ha conocido el poder de la psicosis colectiva y la restricción de garantías y lo que ella trae como consecuencia, y más siendo un país donde cualquier problema adquiere la fuerza de un asunto de Estado.

A partir de que el mundo conoció a la influenza porcina y que después cambió de nombre por el de influenza humana, ha circulado por internet todo tipo de mentiras y engaños acerca del nacimiento de esta epidemia y que deja al descubierto la estúpida manera de pensar de unos cuantos, para que aquellos que no tienen un raciocinio objetivo, lo crean sin despacho alguno.

Ciertamente, mi visión política no deja de preocuparme por los acontecimientos, pero considero que ningún país, --por mucho poder que este ejerza—debe de poner en riesgo la salud de sus ciudadanos.

En los circulares por la red, se expresan las coincidencias de la llegada de Barack Obama a México y la supuesta negociación que Felipe Calderón llegó con él para difundir a esta nueva epidemia donde el mundo científico desconocía y que nos tomó por sorpresa.

Estas aberraciones son parte de una estrategia política, para descalificar y denigrar la conciencia ciudadana, ¿Cómo creen que una Organización Mundial de la Salud se preste a un juego tan ruin como el que lo plantean?

Es una verdadera mentada de madre creer que es un asunto político y que todo ha sido orquestado para disfrazar a la crisis. Esta epidemia es una alerta real; la influenza porcina ya existía, no era nueva para el mundo, pero su mutación sí. Se especulaba que una nueva bacteria nacería en diez años, puesto que el cambio climático; la destrucción de los ecosistemas; la contaminación de los mares y de la tierra formaría un nuevo brote de epidemia.

Le tocó a México ser el protagonista de esta influenza humana, como lo fue Asía con el sars y la gripe aviar, como lo fue Europa con la viruela y la peste, etc. Tomemos conciencia de lo que sucede en nuestro país y hagamos un espacio para la información veraz, objetiva y analítica. No te dejes influenciar por la ignorancia de aquellos que creen ser más inteligentes que tú asumiendo dotes de conocedores del ámbito político porque no lo son. Al fin de cuentas, tú eres el único que puede darle importancia o no al correo escrito por un estúpido.