martes, 24 de febrero de 2009

¿Quién te quiere destruir Luis?


Luis Téllez acaba de conocer los modales de la política, la real, la de Maquiavelo: el fin justifica los medios. Hoy se aplica esta enseñanza junto con otra máxima y que en las universidades americanas no se aprende: destruir a tu peor enemigo, y más si eres tú.

Alguien dentro de los poderes del Estado quiere destruir a un hombre que tiene mucho colmillo político y que hoy, se ha convertido en el blanco perfecto de los medios y de la clase política, pero ¿será que están en su contra o es él que por fin conoce la derrota?

¿Qué tiene Luis Téllez para quitarlo del poder? Mucho. La fama de éste personaje no lo conoció con Felipe Calderón, sino muchos años atrás cuando era un miembro activo del tricolor y distinguido hijo pródigo de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo ocupando secretarias de Estado tan importantes en el país. Hoy, sufre el embate de muchos enemigos, tanto internos como externos y que, probablemente la culpa sea suya, puesto que tantos años en política y no conocerla…. solo los ingenuos creen en ella.

El poder Legislativo tiene muchos brazos pero una cabeza y un cerebro: Manlio y Emilio Gamboa. Este trienio por cumplirse a mediados del año, ha sido catalogado como la legislación del PRI, donde las reformas políticas han tenido la firma de ambos y que, ambos, tuvieron discrepancias con el actual secretario de Comunicaciones y Transportes en el sexenio zedillista. ¿Serán ellos los culpables de la destrucción?

Don Slim tiene muchos compromisos internacionales para encargarse de Téllez, sobre todo por no favorecerlo en su compañía Telmex, pero seguramente abra leído El arte de la guerra de Sun Tzu, en la que nos dice que “el enemigo no debe saber dónde atacaré, ya que así deberá estar preparado para la batalla en muchos puntos. Esto lo hará dividir sus efectivos y hará que sean poco numerosos en el lugar donde yo decida atacar”… Así que.

Purificación Carpinteyro es una de las principales señaladas por este Téllezgate, ¿porqué? Tal vez pudo ser el protagonismo o la arrogancia que Luis posee y que ella, teniendo una cultura empresarial y corporativa donde se manejan resultados y metas a corto, mediano o largo plazo, no las pudo concretar dentro de la Secretaria por culpa –puede ser- por los mismos que despachan en ella.

Y puedo mencionar más “enemigos públicos” pero solo con estos me quedo. Ahora la pregunta vuelve a hacerse ¿Quién te quiere destruir? La clase política o tú, que has cosechado de tu pasado… la comida del día.

martes, 17 de febrero de 2009

El poder no es patrimonio exclusivo del Estado.


Hace unas semanas, Carlos Slim comentó que la crisis por la que México atraviesa hoy por hoy será de magnitudes nunca antes vistas, y que probablemente el desempleo llegue a niveles como los observados en los años treinta del siglo pasado. Así también, quebrarán muchas empresas del país chicas, medianas y grandes; cerrarán comercios, habrá locales cerrados por todas partes.
Su apocalíptica visión contrasta con el discurso manejado por el presidente Calderón y los encargados de la economía nacional y políticos varios, quienes afirman que saldremos adelante; sin embargo, todos ellos no se saben cómo hacerlo, puesto que los foros organizados en el Senado no llegaron a conclusiones sólidas y claras que apunten al rumbo que debe seguir nuestro país en materia económica, así como al andamiaje institucional que nos permitirá salir adelante de esta difícil coyuntura. Pareciera que el resultado de esos foros no son más que buenas deseos y un “¡Que te vaya bien México!”.
Le pregunta es si hacerle o no caso al segundo hombre más rico del planeta. El sí; es un hombre que tiene relación directa con nuestros ingresos; mueve millones de empleos; genera un lucro a beneficio personal; acrecienta constantemente su millonada cuenta; y sus relaciones son tan internacionales como la crisis que afecta al mundo.
El no; se ha enfrascado en una campaña de contradicciones con el Presidente Calderón, puesto que el ejecutivo habla de fomento y crecimiento al empleo mientras que Slim cierra el paso con cifras que él conoce y que puede alterar; su empresa Telmex aun no obtiene el permiso de SCT para operar el famoso triple play --que muchas otras ya lo han hecho, como el caso de Cablevisión-- además de tener una estrecha inversión inmobiliaria en el Centro Histórico del Distrito Federal.
Probablemente sea burdo creerle o no al señor Slim, pero es un hombre de peso en la política y la economía nacional, es un hombre que guste o no, tiene a millones de mexicanos empleados –no sé si bien o mal pagados– pero provee trabajo. Su fortuna puede ser cuestionada como todas, sin embargo, logró reunir a toda la clase política en un cantado Acuerdo de Chapultepec hace algunos años, donde captó el rostro del poder mismo bajo sus pies.

Quizá solamente junto con Elba Esther Gordillo, Slim ejerce un poder que va más allá de las instituciones de gobierno. Es un hombre de negocios, y un empresario con la capacidad para comprar al poder, pero no lo hace –y quizá no lo hará–, porque quizá sepa que él no es patrimonio exclusivo del Estado y porque recuerde que la máxima achacada al terrateniente chihuahuense Luis Terrazas, no aplica más (“Yo no soy de Chihuahua, Chihuahua es mío”).
El poder absoluto, en un estado democrático de derecho, no es válido; pero la intervención y presión hacia el Estado para extraer de él rentas es un procedimiento generalizado.

Cada uno, sin embargo, puede formarse su propia opinión; pero el hecho es las declaraciones de Carlos Slim generan suspicacias y retumban como cañones en toda la clase política del país.

sábado, 14 de febrero de 2009

Introducción al derecho Bursatil. II



Conociendo más los contratos de intermediación y de acuerdo a la ley en la materia tenemos los establecimientos:


1.- La Casa de Bolsa actuará conforme a las instrucciones del cliente si el contrato es no discrecional, por lo que debe tenerse especial cuidado en este supuesto, ya que sino existe instrucciones del cliente, la Casa de Bolsa no será responsable de ninguna pérdida o menoscabo que sufra al patrimonio del cliente respectivo, conforme lo dispone la parte final del artículo 93 de esta Ley de Mercado de Valores.

Salvo que el contrato sea discrecional, estas instrucciones podrían ser escritas, verbales o telefónicas; incluyendo si así lo acuerdan el cliente y la Casa de Bolsa, el uso de carta, telégrafo, teléfono o telefax, por lo que deberán existir medios de identificación entre ambos, así como disposiciones respecto de las responsabilidades que acarrea su uso.

2.- La actuación será ejecutada a través de apoderado para celebrar operaciones con el público inversionista que la Casa de Bolsa designe, sea transitorio o permanente. Son apoderados para celebrar operaciones con el público, aquellos que por cuenta de sociedades intervienen en operaciones de inmediación en el mercado de valores en sus sectores accionarios, de renta fija y de dinero, así como en operaciones análogas o complementarias que autorice la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

3.- En el caso de contratos discrecionales, no será necesaria la ratificación de las instituciones del cliente, entendiéndose por contrato discrecional, de acuerdo con lo que establece el segundo párrafo de la fracción VIII del artículo 91 de la Ley del Mercado de Valores, así mismo es aquel en el que el cliente autoriza a la Casa de Bolsa para que ésta actúe a su arbitro conforme la prudencia le dicte y cuando el negocio como propio.

4.- Asimismo, debe determinarse en el contrato de intermediación, que las Casas de Bolsa en ningún caso estarán obligadas a ejecutar las instrucciones de un cliente, si este no le entrega los fondos o valores suficientes que cubran dicha operación, o existan en su cuenta los saldos necesarios para efectuar la misma.

5.- Se determina en estos contratos, que todos los valores o efectivo propiedad del cliente se tendrán especial y preferentemente destinados al pago de las remuneraciones de la Casa de Bolsa, gastos o cualquier otro adeudo que tenga el cliente con aquella con motivo del incumplimiento del contrato de intermediación; por tanto, el cliente no podrá disponer de ellos en tanto no satisfaga los adeudos hemos señalado.

jueves, 5 de febrero de 2009

Introducción al Derecho bursatil.


Es importante conocer como abogados, las diversas ramas que el derecho comprende y qué de ellas podemos especializarnos. El Derecho Bursatil ha tenido un auge en los últimos veinte años ya que es rama del derecho que se encarga de regular las operaciones concernientes a la cotización en la bolsa de valores que se consideran los intermediarios bursátiles.

Para estudiar y comprender el tipo y clase de operaciones que pueden celebrar los intermediarios bursátiles, debemos destacar que las particularidades a que queda sometida instrumentación de servicios bursátiles, los cuales son valores las acciones, obligaciones y demás títulos de crédito que se emiten en serie o en masa, incluyendo otros títulos de crédito y documentos que otorguen a sus titulares derechos de crédito, de propiedad o reparticipación en el capital de las personas morales, que sean objeto de oferta pública o de intermediación en el mercado de valores.
Así mismo quedan incluidos dentro de esta definición los títulos de crédito y documentos emitidos en el extranjero, cuya intermediación en el mercado de valores y en su caso, oferta pública, habrá de realizarse con arreglo a lo que para dichos efectos establece la Ley de Mercado de Valores.

Una vez constituida una Casa de Bolsa y registrada en la sección de intermediarios del Registro Nacional de Valores e Intermediarios, conforme lo determina el artículo 12 de la Ley de Valores, nace la posibilidad de que esta institución pueda intervenir poniendo en contacto a la emisora de valores, o documentos antes señalados con e público inversionista; sin embargo, el concepto de intermediación para efectos bursátiles va mas lejos al concluir el artículo 4º de la Ley de la materia que por ésta deberá entenderse la realización habitual de cualquiera de los actos siguientes:

1.- Operaciones de correduría, de camisón u otras, tendiente a poner en contacto la oferta y la demanda de los valores incluyendo las necesarias para colocar valores entre el público inversionista; cuando varias Casas de Bolsa intervienen en la colocación de los mismos valores se les denominará “Sindicato Colocador”, el cual es liderado por una sola Casa de Bolsa que recibe la asistencia de las otras, conforme se señale en contrato de sindicación respectivo.

2.- Operaciones que realice la Casa de Bolsa por su cuenta, con valores emitidos o garantizados por terceros respecto de las cuales se haga la oferta pública.

3.- Administración y manejo de de carteras de valores propiedad de terceros. Estas operaciones y las que ellas derivan pueden efectuarse siempre que al efecto el cliente celebre con la Casa de bolsa un contrato de intermediación bursátil, mediante el cual, en términos del dispuesto por el artículo 90 de la Ley del Mercado de Valores, se conferiría un mandato general para que la Casa de Bolsa por cuenta del cliente celebre las operaciones previstas por esta ley, y haciendo la aclaración que el mandato que se confiere mediante el contrato de intermediación, no se sujetará a las disposiciones civiles contenidas al mandato si el contrato es no discrecional, ya que en este supuesto se requeriría en todo momento las instrucciones del cliente para la Casa de Bolsa ejecute las operaciones necesarias. (Continuará)...