martes, 20 de enero de 2009

La estupidez que gobernó ocho años.


La historia y el tiempo es la única que se encarga de dar justicia a los personajes como el que hoy, se va del capitolio estadounidense. Nadie sabe cómo George W. Bush llegó como candidato oficial del partido republicano y lo peor, ser el presidente del país más poderoso -hasta hace 2 años.- del mundo.

Bush jamás imagino que las encuestas serian en su contra: sólo 2 de cada 10 americanos lo aceptan. El mundo jamás se adapto a las necesidades que Norteamérica quería e imponía; con una agenda más que incluyente, excluyente de asuntos internacionales como por ejemplo el medio ambiente con la firma de Kioto.

El gobierno de Bush hijo, paso a ser el peor gobierno en toda la historia de Estados Unidos superando incluso al padre y al de Richard Nixon. Bush se centró en una política terrorista a partir de septiembre 11, donde dejó ver la mano dura de una guerra que hasta la fecha, continua sin resultado alguno.

En materia económica esta todo dicho, ocho años le bastaron para gastar el superávit que había dejado la administración de Clinton y dejar pasar a una crisis que hoy le pega a todo el capitalismo y al mercado financiero donde aun no se puede ver la magnitud del colapso que éste generó en la Casa Blanca.

En cuestión social, Bush deja al próximo presidente a una sociedad desprotegida, pues a raíz de la caída del sistema financiero, los americanos se ven en la necesidad de pedir prestado, de vender sus bienes a bajo costo. La cultura americana no es la misma a partir de hoy, el reflejo de las presiones existentes hacen que moderen su consumismo.

Hoy Mr. Walker Bush se va con un zapatazo marcado, dejando ver el rostro del cinismo puro, saludando a la pobreza mundial y caminando bajo la luz de la sombra, esa sombra que refleja el fracaso, la ignominia y el egocentrismo que él se construyo. Adiós Sr. Bush, espero que la historia y los norteamericanos, no lo extrañen demasiado y que no se le juzgue por su persona sino por sus actos; total, gobernó su estupidez durante 8 años.

martes, 13 de enero de 2009

Obama Calderón. Un encuentro de dos mundos.


El encuentro de Felipe Calderón con el próximo presidente de Estados Unidos Barack Obama atrajo la mirada del mundo al ser nuestro presidente, el único de América Latina que se ha reunido con él días antes de tomar posesión. Aunque se puede presumir como un acto protocolario, en política la forma es fondo.

Las visiones encontradas pueden ser muchas; desde un gesto de buen vecino pasando por un abrazo de interés, hasta dictar la “nueva línea” que USA encomienda a México en materia ya sea de narcotráfico o económico.

La cierto es, que México ha vuelto a ser parte de los asuntos pendientes del vecino país y fundamental para las relaciones bilaterales. Hace 8 años que la estrecha relación mantenida por ambos países se perdió con el septiembre 11, ese día, dejamos de pertenecer como socio y pasamos a ser el simple comprador del sur.

La situación que los reunió ayer nos permite saber que el tema del narcotráfico es el punto, lo demás es efecto secundario. Aunque es fácil adivinar, que la reunión privada tuvo que ser una platica de cómo los dos estados se van a enfrentar ante la situación mundial económica que afecta el comercio internacional.

Sin embargo a partir de esta reunión creo q vendrán muchas mas donde se acentúe el tema migratorio. Obama sabe muy bien que mientras se les permita a los inmigrantes trabajar, tendrá un país productivo y todo porque los gringos no harán lo que nuestros latinos hacen por ellos.

Por ello aplaudo este acercamiento de dos mundos; dos estados que necesitan más que nunca no verse como vecinos, sino cómplices y aliados, refrendar las cooperaciones bilaterales y buscar medios para estabilizar ambas economías. No podemos ser dependientes directos ni tampoco culpar a nuestra realidad; sí necesitamos a Estados Unidos, eso no hay modo de discutir, pero ya no en la manera que estábamos acostumbrados.

México ahora necesita mirar al sur y expandirse comercialmente, ver los mercados latinos y probablemente ahí, tengamos un nicho de oportunidad.

domingo, 11 de enero de 2009

Si ves las barbas de tu vecino cortar...


Iniciamos el 2009, donde se vaticina un año caótico –económicamente hablando- para el mundo, para Estados Unidos y para México. Por lo pronto, las malas noticias siempre tienen alas y por su parte, el Secretario de Hacienda afirma que no creceremos económicamente; es decir, que ni usted ni yo tendremos más ni menos, sino nada.


Ante esta situación, el presidente Felipe Calderón se ve en la penosa “necesidad” de presentar un Plan anticrisis, donde se refleja la preocupación que tiene el Estado frente al mal que nos espera este año.Por ello, expongo los puntos más importantes rescatados del proyecto anunciado a los medios de comunicación:

1. Ampliar el gasto público particularmente en materia de infraestructura para poder estimular el crecimiento.
2. Busca cambiar las reglas en el ejercicio de ese gasto en infraestructura por parte del sector público, para poder agilizar su ejercicio.
3. El inicio de la construcción de una nueva refinería en el país.
4. El lanzamiento de un programa extraordinario de apoyo a las pequeñas y medianas empresas en México.
5. Un nuevo programa de desregulación y desgravación arancelaria para hacer más competitivo el aparato productivo nacional.

Esta emergencia y urgencia por presentar un plan que recupere la confianza sobre qué pasará en la economía mexicana no es el remedio, pero sí amortigua las caídas que se aproximan de empresas mexicanas y en la economía de las familias mexicanas.

Sin embargo, a pesar que es un plan temporal, creo que lo presentado en Palacio Nacional fue tardío para la sociedad mexicana, ya que éste, tenía que haber sido presentado desde el inicio de su sexenio como parte de su política. Ser el presidente del empleo y tener las manos limpias ayudo en campaña, pero hoy, ha sido la tumba de su primer tercio en el gobierno.

Los empleos han disminuido; la corrupción se ha fortalecido; la guerra contra el narcotráfico es más ruda y destructiva y los mexicanos hemos perdido la fe y esperanza de pensar si viviremos mejor.

¿Qué pasará? ¿Cómo nos ira? Son preguntas que se hace la gente diariamente entre comidas, cenas y charlas de café. No me gusta ser negativo en este aspecto, pero si en Estados Unidos los bancos se han declarado en bancarrota, donde hoy tienen dos millones de desempleados y que el mercado financiero aun no ve lo duro sino lo tupido, no sé que medidas tomará México en caso que se presente un problema de tal magnitud, Como dice un refrán; si ves las barbas de tu vecino cortar….