domingo 18 de marzo de 2012

Entre México y Francia... Florence Cassez


Como si fuera la guerra de los pasteles hace ciento cincuenta años, Francia hoy busca declararnos la “guerra” no bélica, sino jurídica y tal pareciera que ni un Ignacio Zaragoza hará que las armas nacionales sean cubiertas de gloria.

El caso que hoy atañe es el procedimiento judicial que está viviendo una conciudadana francesa; su nombre, Florence Marie Louise Cassez Crepin.

Su historia la conocemos la mayoría de los mexicanos, pero para aquellos que no saben quien es “la madame” que hoy está poniendo en jaque al sistema judicial recapitularé que ella, fue sentenciada a 96 años de prisión por estar vinculada a una banda de secuestradores conocida públicamente como “Los Zodiaco”. Ellos, fueron capturados hace más de seis años junto con Florence Cassez, y las victimas la señalaron como partícipe del delito que se le imputó.

Más de ser un asunto  político y querer el presidente Nicolás Zarkozy abogar por ella el año pasado–y que de paso tensó las relaciones diplomáticas entre ambos países- en la Cámara de Senadores, la máxima tribuna judicial ha puesto en manifiesto que los argumentos presentados por la AFI y que detuvieron a la francesa  fueron ofrecidas con muchas irregularidades, y que,  de acuerdo al criterio del Ministro  Arturo Zaldívar  el proyecto a  presentar en la Sala para su discusión  manifiesta considerandos suficientes para  otorgarle el amparo y por consecuente su inmediata libertad.

¿Qué queremos decir con esto? No estamos argumentando que ella es inocente, puesto que las pruebas presentadas afirman lo contrario. Sino que la falta de pericia  por parte del ministerio público y en su momento la Agencia Federal de Investigación  al montar todo el escenario para que cámaras de televisión filmaran supuestamente en flagrancia, han hecho que su detención sea de dudosa certeza jurídica.

Sí, Florence Cassez ha hecho lo que muchos presuntos culpables mostraron ante la vida pública: evidenciar al sistema de impartición de justicia. Esta es la nota alarmante; México no puede ni sabe cómo integrar una averiguación previa bajo lo establecido por la ley. Los que conocemos las leyes – y sobre todo en materia penal- sabemos que la forma  es elemental para que el procedimiento se lleve conforme a derecho, sobre todo porque no se pone en juego cualquier derecho, sino el más importante consagrado en la constitución mexicana: la libertad.

Por lo pronto, el mundo ya sabe de la falla en el sistema punitivo mexicano; ya conoce que tenemos sentenciada a una mujer que es culpable, pero que su detención no fue apegada a derecho y que Nicolas Sarkozy obtendrá ventaja  política si la femme obtiene su libertad y México aprenderá que en materia de derechos consagrados en la Carta Magna  no conocemos la vie en rose…

jueves 16 de febrero de 2012

Febrero Loco.


Febrero es un mes extraño porque sus días están destinados a contar el ciclo de la luna con la tierra, y que  cada cuatro años se convierte en bisiesto, dando como resultado 29 días.

29 días extraños que seguramente recordarán personajes tan importantes de la política mexicana como Ernesto Cordero, el delfín oficial y que su cinco de febrero, no conmemoró el aniversario de la constitución política, sino su derrota política de cara con Josefina Vázquez Mota. La estructura panista dio muestras que es distinta a los demás partidos políticos; su elección  -a pesar de existir la compra de votos- no fue la que esperaba Ernesto Cordero ni mucho menos Felipe Calderón.

La derrota del ex secretario de hacienda era la esperada pero inusual. Las encuestas lo ubicaron en un 9% y sorprendió con un casi 40% lo que significa que la estructura de Estado acaparó el acarreo pero no alcanzó por destruir a la candidata alejada del seno calderonista.

Y precisamente Felipe Calderón también perdió con esta derrota. Lo cual no le hace ver como el gran líder de su partido, comprobando que su estructura dentro del PAN ha quedado al margen de cualquier decisión importante.  Aunado a ello, los problemas de la sequia nacional, el golpeteo post electoral, el combate al crimen organizado y la manera de conducir la política interna son focos que seguramente el presidente aun no podrá apagar.

Otro que pierde en este febrero es la aerolínea Mexicana, que por más que desea volar no la dejan ni el juez del concurso mercantil que lleva el asunto, ni el aeropuerto internacional de la ciudad de México  ni el gobierno mismo ¿la razón? Es lo que quisiéramos saber todos los mexicanos. Perdemos una historia y extrañaremos a una competencia más, necesaria para el desarrollo del país.

Y en materia internacional, pierde Grecia que busca recuperar la gloria perdida. Las medidas en la cual buscan no caer en la bancarrota y que agrave la ya crisis europea aprobadas por el congreso han desatado la furia de sus habitantes con manifestaciones abruptas. Recortes presupuestales, más impuestos y una historia que desea seguir viva son los adyacentes que corre entre los demás países como Italia y España.

Febrero, un mes especial y único en el año donde tal vez la luna tenga pleno poder en él pero en la política cualquier día y en cualquier mes, todo puede suceder.

viernes 3 de febrero de 2012

El desgaste de Josefina.


El próximo domingo 5 de febrero, el Partido Acción Nacional realizará su elección interna para elegir a su futuro candidato o candidata a la presidencia de la república. Los tres presidenciables: Ernesto Cordero, Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota.



Los tres postulantes para el cargo a ser candidato reflejan tres caras distintas del PAN: por una parte, Ernesto Cordero refleja ser el candidato de la confrontación y de pelea, Santiago Creel quiere representar al panismo clásico y tibio y Josefina el estilo de una sociedad madura, pero ninguno de ellos es lo suficientemente viable para una tercera etapa en el PAN dentro del gobierno.



La lucha interna se ha vuelto un caudal de río revuelto y que solamente la pelea será  entre Josefina Vázquez Mota y Ernesto Cordero. Josefina es la que más posibilidades –reales- tiene de contender y subirse al ring contra Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. Ella, a diferencia de Ernesto, ha construido una candidatura externa y sin la anuencia del presidente Calderón.



Ernesto Cordero le apuesta al efecto de Calderón en el 2006 al estar debajo de las encuestas que favorecían al ex Secretario de Gobernación y que lo superó por mucho el margen de ventaja. Pero la diferencia es que Calderón era el hijo desobediente del PAN, era el apestado del presidente Fox y que luchó en contra de su propio partido  y de sus líderes por alcanzar y motivar la esencia panista.  Sus convicciones fueron propias y asertivas mientras Santiago Creel seguía un discurso tibio y poco efusivo. Esa es la diferencia y por la que Josefina tiene la ventaja en todas y cada una de las encuestas levantadas.



A unos días de llevarse a cabo la elección panista, la más desgastada será Josefina Vázquez Mota porque sabe que probablemente ganará,  ella  puede y es la única  competitiva dentro de las filas panistas de llegar a la boleta electoral pero sus compañeros de partido han querido bajarla a como dé lugar, en especial el candidato “oficial”.



Sí, las encuestas son una foto instantánea que puede cambiar de un momento para otro y en política nada esta escrito, pero las preferencias ciudadanas no se equivocan. Josefina esperará impaciente ese 5 de febrero, donde consolidará un triunfo que es suyo y que ha sido cantado por muchas voces y esperará que el “aparato” no este del lado equivocado porque entonces si será la derrota no de Cordero, sino de Calderón…

lunes 30 de enero de 2012

Una vieja... una vieja política.


Ya hemos hablado del repunte y de la designación de los candidatos para la ciudad de México; por un lado tenemos a una mujer “sin experiencia” pero con la actitud de  ser una opción viable para la ciudad, en el segundo sitio a un ex procurador que no mantiene un perfil político pero sí buen elemento y a un tercer sitio a una mujer con todas las cartas que se puede tener para ser admirada y respetada, pero no convence ante el electorado.

Beatriz Paredes es por hoy una mujer cien por ciento política;  ha ocupado todos los cargos importantes que existen dentro de una esfera pública: gobernadora, senadora, diputada, secretaria, embajadora, etc.   

Su trayectoria es digna de admirarse y muchos de sus compañeros la respetan por la jerarquía en la cual se ha mantenido, pero en este año, 2012, pretende nuevamente postularse a la candidatura por gobernar al Distrito Federal. Pero la pregunta ronda entre la clase política ¿Qué le hace falta a Beatriz para ganar una elección? ¿Por qué si es una mujer capaz y preparada, no puede adentrarse y coaptar los votos para ser la jefa de gobierno? La respuesta parece ser simple y sencilla: es una vieja política.

La política actual, como en todos los aspectos, necesita ver rostros nuevos, frescos , con la iniciativa de crear y experimentar liderazgos no viciados, que mantengan una experiencia y que ella la reflejen en sus actos, en sus hechos.

Miguel Ángel Mancera y Miranda de Wallace tienen una ventaja sobre ella: son nuevos políticos con pocos años  tanto de experiencia  como de  lucha social, con ideas propias y partidarias que mantienen una personalidad fresca, creíble y sin filias políticas.

Para una ciudad como la que pretende gobernar, Beatriz carece del talento para acercarse al voto joven, al voto que necesita educación, preparación, empleo, seguridad y sentirse identificado.  Beatriz, con tantos años de servir –y servirse- del país, la sociedad la etiqueta como una política nacida bajo el signo del PRI absoleto que terminó en la era de Zedillo y que, ahora, pretende alzarse con la nueva regeneración joven y que ha dado buenos resultados.  Beatriz es una gran guerrera y lo ha demostrado con hechos cuando fue presidenta del PRI nacional.

Sí, ella es buena para los golpes bajos, para el trabajo sucio, para la negociación y la retórica, para los poemas y la oratoria, para entonar el  Viva México y La cigarra,  para ser presidenta de su partido y contestar informes presidenciales, pero para la ciudad de México no, para el Distrito Federal no es más que una vieja… una vieja política.

lunes 23 de enero de 2012

El político nuevo.


Hace unas semanas, la política mexicana no conocía rostros nuevos dentro de la élite que gobierna, puesto que los zoon politikon por naturaleza son envidiosos de su propia especie, no permitiendo que nazcan nuevas propuestas.

En el PRD, un partido donde se conglomeran las disputas internas, los roces entre compañeros y la misma artimaña callejera, vio nacer a un hombre de poca tinta política, de presencia gris pero efectiva y con la bandera de no pertenecer a ninguna corriente que en ella habita.

Su camino dentro del servicio público es poco conocido,  de hecho, el cargo que hoy ocupa no tiene tintes políticos, pero Marcelo Ebrard le dio la oportunidad de ser el abogado de la ciudad; ser Procurador del Distrito Federal. No era tarea fácil, ni tampoco es un puesto que te permita crecer en el ámbito público pues la manera y el actuar es muy distinto de una Secretaria de Despacho.

Pero su talento para demostrarle a la ciudadanía que puede ser un servidor público eficiente, con talento y lo más importante, con credibilidad, le han hecho ser el abanderado de una izquierda “marcelista” con tintes neoliberales y combinar la política social con la privada por medio de inversiones y así crecer a la ciudad más grande del mundo.

Miguel Ángel  Mancera, se ha convertido hoy, en el candidato virtual en el Distrito Federal, dejando a un lado a una “gandallita” como lo es Alejandra Barrales, a un “maestro antagónico” como Navarrete  o a un “puritano” como lo es  un Fernández Noroña.

Ha nacido un político nuevo, un rostro nuevo. Abogado de profesión y político en crecimiento. La ventaja que mantiene en sus manos es la misma  con la que cuenta Isabel Miranda de Wallace. Ambos provienen de una circunstancia, no de un capricho o de un partido político. 

Sí, ya son candidatos con el debido respaldo de sus grupos, ahora deben de demostrar que están consientes que no entrarán a un campo de virtudes y agradecimientos. La política los espera, los anhela y los recibe con orgullo esperando que sus principios y valores por los cuales han sido designados no sean corrompidos por la élite que acostumbra devorar al más débil y destruirlo para no dejarlo crecer… con ella.